¡Sí que lo soy!

Hoy nos hemos fijado en esta campaña y como nos ha gustado mucho la mencionamos y la compartimos. Los niños son los protagonistas. Los efectos de las consecuencias del odio y los prejuicios siempre son más patentes y dolorosos cuando afectan a los niños y por eso se tira de ellos muchas (quizás demasiadas)  veces en comunicación, siempre con el honroso fin de clavar un pequeño alfiler en el alma del espectador.

En este caso el alfiler va dirigido al alma de los políticos, en un momento en que parece que no solo en Europa, sino en el mundo entero, se estén recuperando prácticas y planteamientos raciales que parecían o deberían estar por completo superados.

Os dejamos con esta pieza que ha realizado una agencia de comunicación de Dinamarca para contestar a la declaración que se hizo el pasado 9 de febrero en el parlamento de este país, donde se constataba “con preocupación que hoy en día existen zonas en Dinamarca donde el porcentaje de inmigrantes y personas descendientes de países no occidentales supera el 50%. Desde el punto de vista del Parlamento, creemos que los daneses no deberían de ser minoría en urbanizaciones de Dinamarca”.